Carreteando por el occidente

Esta vez aprovecho para presentar dos nuevos ríos, uno es de sobra conocido, se trata del río Negro, que desemboca en la localidad de Luarca (L.luarca), se trata de un río de unos 15-20 km, pero pese a su escaso recorrido tiene bastante caudal si lo comparamos con ríos de longitud similar pero de la zona central de Asturias, no en vano, esta zona Sigue leyendo «Carreteando por el occidente»

Pescando entre Mazos

Esta vez toca hablar del río Suarón, pequeño río de unos 18 km que nace en las cercanías del puerto de la Garganta, en el concejo de Villanueva de Oscos aunque al caer hacia la vertiente norte discurre fundamentalmente por el concejo de A Veiga (Vegadeo).

Ríu Suarón
Ríu Suarón

Se trata de un río bastante grande para el pequeño recorrido que tiene pero hay que tener en cuenta que el puerto de la Garganta es una de las zonas con mayor nivel de pluviosidad.

El entorno es maravilloso, aunque hay montes llenos de eucaliptos la zona de ribera está fundamentalmente ocupada por bosque autóctono lo que consigue que las orillas estén más bien limpias y sin mucha maleza, lo
que permite caminar cómodamente por las orillas.

El río está jalonado por multitud de mazos, antiguas construcciones dedicadas a la forja Mazo de Meredodel hierro, de hecho se puede visitar el mazo de Meredo que está reconstruido, sin embargo a lo largo del río se pueden ver multitud de ruinas de otros mazos y molinos. En toda la zona de Vegadeo y Taramundi hay muchos «ecomuseos» que son dignos de ser visitados, como el famoso complejo de Os Teixóis o el museo de los molinos, el museo de la cuchillería, los tres en Taramundi. Al otro lado de la Garganta, en los oscos hay
multitud de rutas y por supuesto muchos ríos, entre ellos la parte alta del famoso Agüeira, que en cuanto se pueda pescar tendrá su
propia entrada de blog.

En cuanto a la pesca, el inicio de temporada no está siendo tan prometedor como se podría esperar, los ríosTrucha del Suarón bajan bien de agua, al menos, en apreciación propia y lo más increíble es que no se a ningún pescador por las orillas, es de sobra conocido que esta zona no es la más poblada de Asturias, pero no encontrarse a nadie resulta cuando menos chocante, seguramente la falta de accesos visibles ayuda y parecer ser la tónica del occidente, apenas hay donde dejar el coche a la vera de las carreteras y en otros casos desde donde se puede dejar más o menos arrimado este hasta el río, hay que bajar por fuertes pendientes y no siempre se logra encontrar un camino forestal. Por el momento las truchas no parecen tener mucha actividad y todas las que logré sacar son más bien pequeñas, de hecho juraría que ninguna llegaría a la talla mínima legal. Esperemos que las cosas vayan cambiando.

Presa del Mazo